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José Ramón Icaza, presidente de la CCIAP. Foto: Cortesía

Lunes, 7 de enero  de 2022     El fuero penal electoral tiene su génesis en la necesidad de proteger a los candidatos a puestos de elección popular de la persecución a la que pudieran ser objeto por parte de quienes se encontraban en el poder. Sin embargo, con el tiempo, esta figura se ha deformado al punto de convertirse en una coraza de impunidad tras la cual se escudan políticos y delincuentes involucrados en casos de alto perfil. Además, se ha abusado su uso invocando el Código Electoral que estipula que esta “garantía” se aplica tanto a las elecciones generales como a las internas o primarias de partidos políticos.

La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá se une a las voces expertas que sostienen que este fuero no fue creado para rehuir a la justicia, ni como patente de corso para invocarse cada vez que convenga al candidato en cuestión. El fuero penal electoral fue concebido para promover elecciones populares justas, equitativas, y no lo contrario.

Elementos como estos y su distorsionado uso fueron los que nos llevaron a oponernos a las maltrechas reformas electorales. Hoy reiteramos el fuero penal electoral tiene que ser eliminado. Las sociedades estamos llamadas a evolucionar con los tiempos; no podemos justificar su existencia por los fantasmas del pasado.

El artículo 19 de la Constitución Política de la República de Panamá dice “no habrá fueros o privilegios ni discriminación por razón de raza, nacimiento, discapacidad, clase social, sexo, religión o ideas políticas”; mientras que, el artículo 20 indica “los panameños y los extranjeros son iguales ante la Ley…”

Para que una sociedad evolucione y conviva de manera armónica, no pueden existir miembros superiores, con privilegios que les sustraen de la justicia. Tan sencillo como que, todos debemos ser iguales ante la Ley.